Puedes estar un día de sol en cama, observando por la ventana, puede parecer un día perfecto, pero al final te das cuenta que no lo es. Observas tus manos y te das cuenta que no tienen las mismas fuerzas de ayer. Observas tu reflejo y te das cuenta que algo sucede, miras a tu alrededor y te das cuenta que todo sigue igual. Quizás solo sea un día vacío que pasa, un hueco en toda esta telaraña de sucesos y vivencias, quizás solo sea eso. Quizás también sea una agrupación de sentimientos reprimidos que no dejé salir en su momento o tal vez sea el engaño de mi mente…