Él no durmió, se amaneció escribiendo durante 2 días seguidos, despojado de sus sentimientos, de sus anhelos, se resistía salir del lugar, quería terminar ya con esto, quería saber que se sentía morir en el intento, quería conocer qué había detrás de las palabras que tenía en su mente. Sus manos, su ser , no paraban de escribir. Ella llamó , él no contestó, seguía sonando el teléfono móvil, se preguntaba, ¿por qué tanta insistencia?, ¿por qué tanta tortura?. Luego de largos minutos, al contestar la escuchó llorar, era su último lamento, lo podía sentir mientras su respiración y latidos penetraban sus oídos.No tuvo más reparo que dejar a un…