Ella ya no pasa por aquí y si es que algún día lo hace se percatará de esta entrada. Y es que extraño ver su visita, a pesar que nunca sabré cual de las sientas a sido ella, y es que extraño su comentario anónimo o aquellas preguntas por teléfono sobre algo que escribí. Y es que mis palabras extrañan su presencia en este lugar, en este rincón donde despojo lo que guardo por recelo a contarlo. Extraño pensar en el sonido de su teclear al saber que quizás este escribiendo algo para que yo lo vea desde su perspectiva anónima. Extraño que lea lo que siento o lo que en algún momento quisiera sentir. Mis palabras a veces la piden en el anonimato, pensando que quizás se…