La aventura de mi primeravez

-Alexa tranquila- me repetía, no sabía qué hacer, estaba nerviosa, ansiosa, un poco temerosa, pero no iba a salir corriendo del taxi solo por mi cobardía, tenía que estar lista y super relajada, en el camino diversas preguntas se venían a mi cabeza, era un temor, pero a la vez un deseo mío el poder experimentar.

llegué a su casa, toque le intercomunicador,

  • mi amor soy yo, ábreme-

Suena la puerta, ingreso y él me recibe en la entrada, entro a su sala y sutilmente me coge de la cintura para besarme, no tomo opresión y le sigo el juego, me desato de sus manos y me dirijo a la sala, él me comenzó a observar, yo trataba de no aparentar nerviosismo pero él no me ayudaba, necesitaba sentirme tranquila, o que me abrace sin intenciones de tocarme, pero no, solo me observa sutilmente las piernas, su mirada de perversión me comienza a congelar de a pocos, de pronto una idea abrupta me hizo decir lo primero que se me ocurrió

  • Amor necesito ir al baño – le digo
  • ammm si está a la derecha – responde relajadamente

vaya salida, ingresé al baño, parecía todo de mármol, tenía un jacuzzi, una ducha y un enorme espejo, me recosté en el lavamanos y me quedé mirando, me observé , me miré fijamente y solo atiné a respirar y acomodarme mi brasier, mi ropa, el temor se había ido, sentía solo nerviosismo, mi entrepierna recordaba su mirada, y una sutil curiosidad hacía sentir un cosquilleo, que a la vez era un poquito placentero al punto de sentir que me estaba humedeciendo , algo así como cuando se te mete la braga apretada.

Al salir del baño Ben estaba sentado en su sofá viendo televisión,

  • ¿Qué ves? – le pregunto
  • una seria está muy buena
  • ah ya…- respondo con una voz tranquilo mientras me dirijo a su costado

Ben coloca su mano sobre mi hombro y puedo sentir como comienza a acariciarme, lentamente, no hago nada, dejo que continúe mientras su mano baja lentamente por mi blusa, bajando por mi espalda hasta tocar mi cadera, se dirigió con sutileza a mi oreja y con una voz intensa dice

  • acompáñame – me coge de la mano y me dirige a su habitación, abre la puerta, su cuarto era amplia, parecía un fanático de la música rock, pero estaba desordenado, botellas de alcohol a un lado, ropa tirada en el suelo.
  • Mami no vino a arreglar hoy – le pregunto
  • No, la empleada está de vacaciones – lo quedo mirando mientras me graba el concepto de ser un hijito acomodado de mamá arrogante. Me queda mirando y baja a mis labios, me besa con intensidad y comienza a quitarme la blusa, mi piel se eriza y siento cómo sus dedos recorren mi cabeza, mis hombros, mi cuello, mi cintura, comienza a tocar ciertas zonas de mí en donde pocas veces alguien ha llegado, me siento nerviosa, dura, siento como su mano baja por mi ombligo hasta llegar al botón de mi pantalón, Ben lo desabotona, y lo baja abruptamente dejándome solo en braga y brasier,  me sentía desnuda, prácticamente casi lo estaba, pero era una desnudez tímida, solo atine a tirarme sobre él echándolo sobre la cama y besándolo apasionadamente con la intención que me abrace y pueda sentir su cariño, pero parecía no estar funcionando, la intensidad de sus besos aumentó, comenzó a tocar todo mi cuerpo acariciando mi espalda y bajando ambas manos hacia mis muslos presionando y haciéndolo con intensidad, eso me despertó un poco,  sentía algo, pero quería que se detenga,  para que primero me diera la confianza de cariño que necesitaba, me abrace y me diga que todo estaría bien.
  • ¿pasa algo? – me pregunta
  • no, nada – respondí moviendo mi cabeza con voz tímida esperando que se diera cuenta, pero no lo hizo, continuó tocándome, hasta que su mano comenzó a bajar por mi ombligo y sus dedos tocaron mi braga que cubría mi zona más sensible.

Sentía una sensación placentera y temerosa, su mano transcurría presionando mi clítoris, la braga ejercía presión sobre toda mi parte íntima me ericé y mi cuerpo se tornó tieso, mi mente se ponía aún más nula, sus grandes manos me estaban tocando, acariciando mi pelvis, mientras jugaba sobándome con sus dedos,  él se echó sobre la cama, poniéndose encima mío, se quitó el polo que traía, se bajó el bermudas, tenía un bóxer color negro, y podía notar un bulto sobresalir, lo observaba mientras se desvestía, cogió con ambas manos los lados de mi calzón y los bajó, dejando al descubierto mi vagina, rápidamente crucé las piernas, me sentía nerviosa, Ben parece que ya lo está notando, se quitó su bóxer y pude observar su miembro, era la un poco más grande del promedio estaba muy parado, se notaba que tenía muchas ganas,  se echó sobre mí y comenzó a besarme,  el cuello, la oreja, mis labios, su pene rozaba mi vientre,, me sentía muy descuidada, no sabía como reaccionar, mi piel se erizaba, y mis piernas se tornaban duras, frías, me cogió de la cadera, sus besos se aceleraron con frenesí, me agarró de mi cuello con fuerza,  se volvió totalmente otro, se descontroló con éxtasis, sentí como me cogió fuerte de los brazos y me estiró sobre la cama, esperaba me siga besando pero hizo algo distinto, me sonroje, pero creo que esperaría un poco más, bajó hacia mi vientre y comenzó a lamer mi ombligo, bajando rápidamente sobre  mi clítoris y labios de forma apresurada,  siento como su lenguaje pasa, – ay- me retuerzo un poco. -ammm, gimo- pero ¿así perderé mi virginidad? sentía que no me entendía, pero esta sensación me estaba gustando, ¿estoy realmente segura que sea así? ¿y el cariño? – esta sensación es muy similar a cuando juego con mi mano y mi almohada al masturbarme.

Ben se para, me mira, su miembro está muy erecto desprendiendo un líquido lubricante, me sostiene una muñeca con la mano, y con la otra sostiene su miembro dirigiéndolo hacia mi vagina

  • espera – le digo nerviosa
  • tranquila no te va doler – responde sonriendo
  • es que …- contraigo las piernas con temor
  • tranquila mi amor ya estamos aquí- responde con seguridad.

miro el techo y cojo las sabanas con fuerza mientras siento que me separa las piernas con fuerza, comienza colocar su pene por encima de mis labios, los frota un poco, siento cómo lo lleva a la entrada de mi intimidad.

  • lo haré de una sola vez para que no te duela – dice mientras se entretiene frotándolo

cierro los ojos con temor y de repente Ben empuja con fuerza -¡mierda madre mía! grito dentro de mi- me contraigo mordiendo parte de la sabana y emitiendo un gemido intenso

  • ush tranquila ya está dentro – responde el idiota
  • duele, duele mucho repito dentro de mi
  • ¿te duele? – me pregunta

no idiota no me duele, claro que me duele puto, si lo metiste con fuerza- digo en mi mente mientras quiero sacar lo que tengo dentro de mí, pero esto solo es el comienzo no puedo dejar que me vea como una niña miedosa.

  • un poco – le digo mientras siento el dolor que poco a poco disminuye- debiste ser un poco más delicado.
  • es mejor de un tiro, así no duele más.

mis paredes se contrajeron muy fuerte, comienza a moverse, y el dolor que siento se va descartando poco a poco con lentitud, – comienzo a gemir mientras él se mueve, pero estos gemidos no son de placer absoluto, me duele, y quiero decírselo, pero el tarado piensa que lo disfruto al máximo

– ¿te gusta? – pregunta

no sé que responder así que me quedo callada

– gimes mucho ¿tanto placer te causa?

es dolor con placer idiota, quiero gritarle

– algo duele solo un poco -le respondo

cierro los ojos y mis gemidos hacen pronunciaciones con mi rostro, mi boca se abre y se mantiene abierta y mi voz se desplaza con un ahhhhh, jum ahhh… ahhhh  mm ahhh

No es como lo esperaba, mi mente solo se mantiene concentrada en que no me siga doliendo, siento ganas de llorar, pero no quiero que me vea como una cobarde, me aguanto la sensación.

Ben cambia de ritmo comienza a moverse dentro de mi más rápido,  puedo sentirlo con más intensidad, el dolor es menor de un mete y saca rápido, pero no es lo que quiero, ¡quiero que acabe ya! el descontrol de sus movimientos, sus apretones sobre mi brazo, su rostro al escucharme gemir, si , estoy excitada, siento algo de placer pero no es lo que esperaba no es especial, me siento como un simple objeto sexual, una tonta que se entregó a un imbécil que no sabe tocarme, el dolor se va apaciguando mientras su pene sigue  entrando y saliendo dentro de mí, comienzo a tratar de disfrutar ,mis paredes se contraen sin control mientras el entra y sale, por lo menos ahora ya no me duele mucho y solo siento un pequeño placer, él se acelera aún más, no sé porqué emite un pequeño gemido y siento como saca su miembro de prisa y observo como comienza a desprender un fluido blanco que cae abruptamente sobre mi vientre y su cara de exhausto mientras cierra sus ojos, es algo raro, y siento vergüenza de mí.

  • ¿acabas de correrte? – le pregunto
  • si, acabo de venirme se sintió tan rico que no pude controlarme

Ben se aparta y se sienta al lado mío, yo me levanto y me recuesto sobre mis rodillas,

me sentía sorprendida de mí, sin nada en la cabeza que pensar, esto había transcurrido muy rápido, abrupto, estaba anonadada y él sin darse cuenta, no tenía nada más que decir y solo atine a preguntar

  • ¿que se siente estar en tu primera vez conmigo?

– no lo se fue algo distinto, aprietas mucho que lo sentí muy bien…

– a ti ¿te gustó? gemías como loquita, podemos seguir haciéndolo

me quedo callada sin contestar, él continuaba hablando , pero no le prestaba atención, ignoraba sus palabras , me muevo un poco sobre la su cama y observó debajo de mi  las pequeñas manchas de sangre que recorrían mis labios vaginales manchando su sábana, me quedé observando, diciéndome a mí misma que ya no era virgen, no sabía con qué continuar hablando, lo observo, me veo a mí, ya no era más una pura virgen sin sexo, por fin había sentido tener algo de mí,  lo que otras habían probado, pero ¿así debía ser? ¿así debería sentirme? ¡no! esta no es la forma que esperaba, muchas lo habían pasado bien, bonito ,excitante, placentero, y a mí , era una más del montón, una tonta que le había tocado el lado más feo por estúpida, por no saber escoger bien, pero ya estaba hecho, me paro de la cama y me dirijo al baño, me miro en su espejo ¿que veo? – veo una estúpida que se metió con un grandulón y que no disfrutó su primera vez, que más sintió dolor ,que buscó algo de cariño y no lo encontró,.

mis ojos comienzan a humedecerse y ese idiota sigue ahí echado. pero no debe verme así.

salgo del baño, lo miro, comienzo a vestirme, mi ropa interior que me había puesto exclusivamente para esta ocasión, en vano, tan desilusionante y desastrosa estaba aún lado.

 

  • ¿A dónde vas? -me pregunta
  • Mamá me escribió, tengo que irme ahora mismo
  • ¿En qué momento llamó?
  • Hace unos minutos, cuando estaba en el baño me envió un mensaje
  • Ahhhh, espera te acompaño
  • No, gracias, tomo un taxi, ya es tarde
  • pero…
  • En serio, no, luego te llamo ¿si?

 

Salgo rápidamente de su habitación, la ruta hacia la salida se tornó silenciosa, todo lo tenía memorizado por completo , era como caminar con el mundo detenido a mis lados, me dolía un poco, salí y cogí un taxi, llegue a casa, mi madre abrió la puerta, me vio ¿qué pasó?-preguntó-, solo la miré, respondí – nada- y subí directo a mi habitación, no quería que me observara mucho o que me haga más preguntas, de lo contrario me preguntaría qué pasaba,  abrí la puerta, tiré mi cartera, me desvestí por completo, pude ver que aún tenía algunas manchas de sangre, me metí al baño, me mire al espejo y abrí la ducha para combinar mi miedo con el agua de lluvia y limpiarme el sudor impregnado de su piel en la mía.

Agarré el jabón, el shampoo, y comencé a bañarme por completo, cerré los ojos y solo me concentraba a escuchar las gotas de la regadera como me cubrían todo el cuerpo, cerré las llaves, me sequé, me fui a mi cama y me tiré en ella.

Me quedé en silencio, completamente desnuda, abierta completamente mirando mi techo, comencé a acariciarme poco a poco con cariño, como si yo misma me estaría provocando, mis manos,  mi cuerpo lo sentía, quería desaparecer esta timidez y vergüenza que tenía , pase por mis labios, por mi cuello, mi ombligo y mi pelvis, mis labios estaban sensibles, mis dedos solo acariciaba mi entrepierna, cerré mis ojos ,  me acurruqué y me abracé , comencé a llorar, mis lágrimas retenidas comenzaron a fluir con total furia,  mi almohada esta noche fue la única que pudo sentir mi dolor, no me sentía sucia, me sentía decepcionada de haberme entregado a un idiota sin amor , pero sabía que no era el fin, no iba a dejar que esto me derrumbara, tal vez no fue la experiencia más bonita, pero sabía que mi primera vez la tendría otra vez, con alguien que me hiciera ver el verdadero placer de estar en la cama.

 

 

Continúa : El hilo Negro PARTE 11 , clic aqui

 ¿Quieres leer capítulos exclusivos? únete al grupo Oficial en facebook  GRUPO CLIC AQUI
(perdonen las faltas de ortografía, ya lo saben no he tenido mucho tiempo de editar)