Hagamos un paréntesis a la continuación del capítulo 12 y deleítate con este capítulo sin numerar del hilo negro.

Tatiana una chica callada, tímida, su situación económica no era estable, tenía que pagar sus estudios, no perdía la esperanza de salir adelante poco a poco, la situación en el país era difícil, y encontrar un buen trabajo para una persona que recién empezaba sus estudios era complicado.

Ella se encontraba trabajaba en un conocido call center llamado “ATINTITO”, 10 horas al día, y a veces más, su paga era mala, con las justas llegabas al mínimo, pero no había de otra, una explotación total, ella necesita al menos algún ingreso. Muchos de sus compañeros le animaban a retirarse, pero mientras buscaba otro trabajo tenía que soportar las “oportunidades” y “comisiones” que podría recibir por la venta de perfumes.

Su pasión por los idiomas era inminente, sabía inglés, pero aún no tenía su título de intérprete, que era lo que estudiaba, diversos clientes a los cuales atendía a veces eran del extranjero, estaba cansada que le colgaran el teléfono o le repitieran siempre la misma frase “No deseo comprar”. Su turno nocturno le era muy cansado, tenía que soportar los malestares y el estrés de la gente, pero tenía que vender, con las justas le alcanzaba para su mensualidad, su pasaje, tenía que solventar sus gastos personales. Sus días rutinarios de trabajo se hacían estresantes para ella, hasta que una noche, todo cambió.

  • Hola buenas noches le vengo a ofrecer distintos…
  • ¿espere qué?
  • Le vengo a ofrecer unos perfumes que…
  • Disculpe señorita, pero no estoy interesado ya es la cuarta vez que me llaman
  • disculpe señor, pero usted tiene una oferta…
  • tiii…. cuelgan el teléfono.

Las personas están hartas de que les venda perfumes, nadie me quiere comprar, pero es lo único que me queda, esta silla ya me está borrando la línea del poto, estar con tacos, faldas y blusa todos los días me estresa, estoy cansada, harta, quisiera irme, llegar a mi cuarto y ser feliz con mi cama.

Tal vez si empiezo de una manera más directa y coqueta pueda vender algo el día de hoy, empezaré por las listas de lima, espero que alguien compre algo, comienzo con clientes con nombres en A, tenía fe que alguno me compre, cojo el teléfono, marco y contestan.

  • Hola con … – digo
  • Cállate
  • ¿perdón?
  • Cállate y escucha

Una voz fuerte e imponente me estaba hablando sin conocerme, el teléfono emite un silencio tenebroso, cuando de pronto se escucha unos suspiros de mujer… mfff.. mfffff mffffff mffff

mi mente se alertó y la curiosidad no me dejaba moverme, solo escuchaba un mmfff..mfff ayy siii mmfff.. que poco a poco se hacía más intenso

  • ¿estás calladita, te gusta?

estaba entendiendo todo, entré en shock, atenué a sonrojarme, estaba una chica, gimiendo, creía que era una broma, y no sabía que contestar, de pronto, estos sonidos ya se comenzaban a convertir en algo que mi mente lo comenzó a considerar atrayente.

  • así, te gusta, aaa… te gusta – se escuchaba que él decía
  • si mmff mfff asi mff ay… -ella respondía con más intensidad
  • responde, parece que, si te gusta, no dices nada – él se expresa de manera muy agitada

mi mente comenzó a imaginar esa escena, de cómo podría estar pasando, tenía que colgar, pero esta sensación de impacto y curiosidad no me dejaba.

  • estoy detrás de ella cogiéndola de perrito, ¿te gusta como la hago gemir ah?, ¡responde!, te gusta

la descripción de la escena dejó que mi mente viaje, imaginando a una pareja teniendo relacione y esos gemidos hacían vivos el momento, me acomodo en la silla y cruzo las piernas, mi mano derecha jugaba con el micrófono de los audífonos mientras que la izquierda estaba posada sobre mi pierna, cada suspiro de aquella chica hacía que mis piernas se entrelacen más, mis pechos erizarse,  sentía ya una sensación de cosquilleo y mi braga hacia una fricción sobre mi pelvis, ya me comenzaba a gustar, pero todo esto era extraño, no tenía miedo y esa voz imponente, mandona y fuerte solo me hipnotizaba.

emití un suspiro y me cubrí la boca rápidamente

  • ¿escuché algo por ahí? – era la voz fuerte e imponente
  • no – respondí tímidamente
  • si eras tú, así que ya te pusiste caliente

me quedo callada

  • vamos obedéceme, qué te parece si juegas con nosotros, sé que me harás caso, ya que no me cuelgas hasta ahora
  • ¿estás seguro?
  • si
  • abre tus piernas y baja tu mano

Al oír eso mi cuerpo no reaccionó, y solo atiné a escucharlo, mire a los lados, no había nadie en los cubículos de mi costado, solo en los de al frente, tenía la seguridad que nadie me vería, mis piernas se separaron lentamente, no sabía lo que estaba haciendo, baje mi mano derecha y mi mini falda negra se subió un poco, sentí que estaba preparada para algo más,

  • tócate vamos, hazlo – me indicó

no lo pensé, bajé mi mano y comencé a tocarme, grande fue mi sorpresa, mi ropa interior estaba húmeda, sin que me diera cuenta, ya estaba mojada, comencé a pasar mis dedos sobre mi ropa interior, era negra un cachetero, realicé presiones, mientras que con la otra mano disimuladamente me tapaba la boca

  • ¿ya lo estás haciendo?

no respondí

  • tu silencio me dice que si, vamos más rápido, hazlo rico, sé que te gusta

esa voz imponente me tenía dominada, comencé a hacerlo a tocarme más fuerte, presionando mi braga sobre mi vagina, mis ojos se cerraban, imaginaba la escena de ellos

mff, mff ay sii … sii, se escuchaba

  • ahora mi novia esta encima mío, cogiendo mi pene y moviéndose de arriba abajo – me dijo

fue excitante saberlo, las imágenes de mi mente comenzaron a interpretar todo,

  • mueve tu calzoncito y penétrate con tus deditos
  • ¿qué? – respondí
  • hazlo

no sabía que responder, solo proseguí a jalar mi braga al lado y en eso mi silla suena, me quede quieta, nadie volteo, me asuste, cerré mis piernas de inmediato.

  • ¿qué pasó?
  • nada
  • ya lo hiciste
  • no, no le echo
  • hazlo, hazme caso hazlo!

me estaba gustando que me obligue hacerlo, le encontraba un morbo que nunca antes había experimentado, era algo diferente a todo, no le dije nada, solo respire, y abrí nuevamente mis piernas, separe mi braga aun lado y comencé a tocarme, sentía una sensación realmente satisfactoria, estaba muy mojada, y él continuaba emitiendo gemidos, -oh si baby uhmm te gusta, te gusta que te folle, – se escuchaba los gemidos masculinos de satisfacción por teléfono, ella respondió – si dale, uhmm qué rico mff mfff.. mfff.. ay….

todo se hacía realidad en mi pensamiento,

  • métete el dedo y mastúrbate con violencia hasta que te vengas, respóndeme ¡si lo hare!

¿tenía que decirlo?, solo sé que fue excitante lo que me estaba diciendo, me sentía dominada por una voz y se lo dije

  • si lo haré, con voz baja

centré mis dedos sobre mis labios vaginales, y lentamente los introduje, cerré mi boca con fuerza y comencé a penetrarme mientras mi cuerpo estaba apoyado sobre el cubículo azul, mire a todos lados nadie sospechaba, mi cuerpo estaba muy caliente, mi cara, suponía que transmitía cansancio, metía y sacaba mis dedos, era delicioso hacerlo excitante, detrás de mis compañeros, escuchando gemidos de una pareja desconocida, tocándome en un lugar público de noche, no sabía lo que hacía, solo sé que me gustaba, la adrenalina de que alguien me pudiera ver me hacía temblar el cuerpo, mi vagina derrama sudor, quería retorcerme de placer, mientras mis dientes seguían apretando sin cesar, mi mano sudaba y mi braga ya estaba más que mojada mientras me penetraba,

– así mi esclava, así me gustas,

Emití unos suspiros bajitos para que nadie me escuchara.

  • así que ya estás tan caliente que te escucho suspirar vamos así, hazlo rápido,

su voz me excitaba,

  • –  mff mff.. ay si si, ya me vendré, y mi novia espera mi leche, ¿tú no la quieres ah? ah, vamos vente junto conmigo

estaba desconcertada, sus suspiros masculinos me volvieron loca, perdí el control completamente, mi mano se aceleró demasiado que hacía todo lo posible por no hacer ruido de mi piel cuando mi mano golpeaba mi vagina mientras me penetraba con rapidez, pero mis compañeros ni cuenta, puesto que las llamadas los tenían ocupados, parecía que nadie escuchaba nada, mi clítoris estaba por explotar ya no resistía

  • vamos esclava vamos ay .. ay aaaaaaaaa… me vengo …me vengo…. me vengo… oh si amor, toma mi leche, tómala, así uhmmm que rico
  • glogloglgoglog – se escucha por el teléfono,

Imaginé que ella se la estaba comiendo, haciendo un oral exquisito mientras se la chupaba, eso me excitó tanto, me lo imaginé tanto que desbordó una electricidad en mí, deteniéndome, sintiendo como todo mi cuerpo se contrae, muerdo mi lengua mientras mis manos tiemblan y mi fluido vaginal cae sin control quiero gritar pero no puedo, diablos no puedo gritar, me aguanto friccionando, retorciéndome sin chocarme, agachando mi cabeza tratando de gritar y tragarme mis gemidos de explotación, atino a bajar la cabeza y solo sentir como todo mi éxtasis sale expulsado, mmmf…

  • ¿ya llegaste esclavita, ya?

No puedo hablar, estoy corriéndome, trato de controlarme, respirar con calma

  • ¿respóndeme ya?

me tomo unos segundos para calmarme, ya estaba pasando

  • si – respondo temblorosa y bajita
  • pensé que colgarías en un inicio, pero creo que llamé tu atención
  • ¿quién eres?
  • soy la persona que te hizo tener un orgasmo en tu trabajo, recuerda esta vos, ya nos conoceremos

Y a punto de decirle algo, cortó la llamada. La intriga se hizo más desesperante todo había pasado tan rápido, de pronto todo vuelve en sí, miro mi cuerpo, sin que me percate mi blusa estaba desacomodada, no recuerdo en qué momento me toqué los pechos, pero mi otra mano estaba húmeda, cogí papel de mi cartera, y me limpie, mi braga estaba realmente mojada, me la acomode, baje mi falda de lo subida que estaba, me pase papel por toda la cara, ya estaba tratando de apaciguar, había sido algo, algo que no me lo podía creer , me había venido en el mismo lugar donde estaban mi compañeros, en pleno trabajo y nadie se dio cuenta, lo peor de todo por una llamada de un desconocido a quien solo quería venderle un perfume. Me acomodé, me paré y fui rápidamente al baño, efectivamente estaba mojada, me lavé por completo, respiré, me miré al espejo y solo me reí, no pensé que esto me pasaría, y yo quejándome de lo rutinaria y estresada que estaba mi día, pero estaba preocupada, esa voz misteriosa aquella voz, dijo que ya nos conoceríamos, pero era imposible, ese nombre de la lista no lo conocía.

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