La chica anime – Buscando trabajo

Dazumi estaba preocupada, necesitaba encontrar trabajo, la pensión para la continuidad de sus estudios en una universidad era muy alta, aún no tenía su título de estudios, más solo un reconocimiento por haber culminado y ¿quién contrataría a una egresada sin experiencia? Eso era lo que le preocupaba.

Navegando en internet , intento tras intento, sin encontrar respuesta alguna por parte de las empresas con las cuales ella se contactaba, observó un anuncio que dice “ Se necesita ilustradora para una agencia de imagen” el cuál se acercaba mucho a los requisitos que ella buscaba, y no pedían experiencia previa, y el sueldo no le parecía nada mal, ella no lo dudo y se puso en contacto

– ¿Aló? – dice ella

– ¿Si?, diga

– Buenos días llamo por el anuncio de ilustradora, ¿aún necesitan?

– Si, envíeme su hoja de vida a la dirección adjunta en el anuncio

– Esta bien, ahora lo hago

Ella cortó con una sonrisa de esperanza, puesto que era lo que buscaba, un trabajo que se le adecue a lo que había aprendido en sus 3 años de estudio, su primera oportunidad. Ingresó a su hoja de vida y se percató que no estaba actualizada es más , la foto era poco atrayente, así que se propuso a realizar un par de cambios y a adjuntar una foto actual; Teniendo su documento actualizado apresuró a enviarlo.

No pasó más de 30 minutos para que recibiera un correo en contestación al mensaje, el cual arribó sobre sus labios una sonrisa, puesto que la habían considerado para una entrevista.

Ella se puso en contacto

– ¿Aló?, ¿Srta. Dazumi?

– Si, llamo para confirmar para realizar la entrevista

– Excelente, ¿te parece si nos encontramos en el “café club” , ¿conoces?

– ¿Es el que se encuentra en el parque central?

– Si , ese es

– Si conozco

– Entonces quedamos a las 11:00 am

– Si , estoy de acuerdo

– Perfecto Srta. Dazumi … nos vemos mañana

– Espere,¿ cuál es su nombre?

– ¿Mi nombre? Te lo remití firmando cada correo que te envié, me llamo Adrián

– Perdone ,si, estoy un poco nerviosa

– No te preocupes Dazumi , nos vemos mañana

– Si, gracias, Hasta luego

Al colgar , llamó a su mamá y le contó del pequeño desliz y lo avergonzaba que estaba por no a ver prestado atención al nombre en el mail que recibió.

Dazumi era amante de los animes, casi podría decirse otaku, vestía como una chica japonesa, su piel tan blanca, sus pequeños ojos y sus labios rosas la ayudaban dulcemente, se hacía colas con el cabello y usaba vestidos cortos pero no de una manera atrevida, si no, dulce y tierna.

Al día siguiente ella se levantó temprano, entró al baño y se desvistió, abrió la llave de la ducha y dejó que el agua al máximo la despertara, observó la parte inferior de su cuerpo, su entrepierna , su cosita rosada que ella cuidaba, se dio cuenta que no se había depilado, lo pensó 2 veces , no tenía por qué hacerlo ese día, pero lo consideró de buena suerte estar al cien por ciento nueva, cogió su crema depiladora y comenzó a retirarse cada suave vello de su parte tan íntima, hubieron momentos donde se rozaba sin querer su clítoris con lo cual sus cuerpo se erizaba y estremecía, comenzó sonrojarse, y pasaba nuevamente el rose por su entrepierna, sentía cosquillas, ella quería seguir, pero tenía que apresurarse, abrió la llave fría y se empapó para bajar su delicado erotismo.

Terminando de asearse , apresuró a cambiarse, escogió un brasier blanco y unas bragas blancas con adornos de corazones rosas y en medio una carita de kirby, se vistió con una falda blanca, esas como de tableadas de animes japoneses, y en la parte superior una blusa color negro, su collar con un dije de una carita; después cogió su peine se hizo 2 colas, se miró al espejo pero se sentía muy infantil, así que lacio su cabello para verse más formal y presentable, ella se sentía única, auténtica no le agradaba fingir algo que no es, quizás otras chicas hubieran ido con algo más formal , pero para ella eso era formal a su estilo. Lista y fresca, salió de su habitación y se encaminó al café club.

Estar apretada en el carro, este calor es insoportable, el señor que está a mi lado me ve como si fuera un objeto, observa mis piernas y yo las cruzo coloco mi cartera y veo hacia la ventana, no hay ninguna abierta.

Llegué al café y llamé a quien espero sea mi futuro jefe Adrián, él estaba sentado junto con una bebida helada, me observó, lo saludé y me sonrojé un poco, me sentía muy nerviosa, era más alto que yo.

Adrián la miró se dio cuenta que tenía una peculiar forma de vestir, muy dulce que se acomodaba a la ocasión si tan formal ni tan desatinado algo sutil, tierno y encantador, aunque le daba un aire de anime, él tenía poco conocimiento de ello, pero sabía que era la chica que él buscaba para ocupar el puesto de trabajo, vivía su propio estilo y eso le gustaba de ella.

– Hace demasiado calor, ¿deseas una bebida? -le pregunta

– No, gracias

– Vamos, si estas que sudas, ¿crees que no se nota?

Ella se avergüenza, Adrián se levanta y le trae una bebida helada. Dazumi cruza las piernas y Adrián se percata de una pequeña abertura que daba lugar al borde de su ropa interior, Dazumi se da cuenta de ello y avergonzada se acomoda.

– Ahora si , podemos empezar

– Si – sonríe.

Adrián me comenzó a formular muchas preguntas y yo respondí tímidamente, me siento muy avergonzada, sabía lo que quería, me gustaba el entusiasmo que le ponía , este trabajo parecía que sería muy bueno, me siento nerviosa, y espero me acepte.

Luego de diversas interrogantes, un par de carcajadas; Adrián la quedó mirando, Dazumi lo observó a los ojos y este se levantó

– Dazumi, ¿estás lista?

– ¿Lista?

– Si, me convenciste, empiezas hoy

Dazumi sonrió, se alegró, llamó a su mamá y le indicó que fue aceptada, luego de un par de minutos de festejarse a si misma se dirigieron a la oficina de trabajo; era en un departamento, Adrián había montado una pequeña oficina, puesto que sus colaboradores también podrían laborar desde casa, pero Dazumi quien se encargaría de la imagen de la empresa tenía que estar en constante coordinaciones.

– Ponte cómoda , esta será tu herramienta de trabajo

– Ya, esta bien – sonríe emocionada

Dazumi se sentía feliz, pero un poco tímida, puesto que no había nadie en el departamento, tan solo ellos dos.

– Necesito crear algo diferente, estos son los bocetos en base a lo cual trabajarás

– Me gusta el de aquí

– Si, a mi también, entonces empieza por ahí

– Si, preparare mis propuesta

Dazumi se puso cómoda frente al computador mientras que Adrián revisaba unos informes frente a ella, Dazumi lo miraba de reojo, sonrojada y tímida, Adrián se percató y solo le seguía el juego.

Luego de un par de horas, Adrián se dirigió a su habitación mientras que Dazumi seguía trabajando en la sala

– Dazumi, ven, quiero mostrarte algo – grita Adrián

Dazumi escuchó , lo sintió raro , pero hizo caso omiso, pensó en algo pero no quiso contaminar su mente de malos pensamientos.

Adrián sale, y le dice

– Dazumi, ven quiero mostrarte unos posters, te van a encantar

Ella lo pensó, se levantó, quería ver que era, caminó y se detuvo en la puerta de la habitación de Adrián, efectivamente pudo observar en las paredes 4 posters de animes, uno de ellos el favorito de Dazumi.

– Supuse que te gustarían estos posters, están firmados

– Oh por Dios, Ese es mi favorito ¿Cómo lo consiguió?

– Me lo regalaron hace tiempo, supuse que te encantaría y creo que le acerté

– Si son hermosos , yo solo tengo un par

Dazumi tenía sus manos detrás, moviendo sus dedos, estaba muy nerviosa y tímida, por lo que Adrián lo notó.

– ¿Por qué estás tan tímida?

– No lo sé, es que , no se, me da vergüenza, recién a usted lo conozco y no es normal estar en la puerta de una habitación

– Ey trabajaras aquí, trátame con confianza dime Adrián, no me hables de usted

– Pero es que…

– Nada de nada tenemos que ser un equipo, así que nada de usted

– Esta bien Adrián (lo dice tímida), sonrió

– Bueno es un comienzo (Ella ríe)

Dazumi tenía buenas caderas, y Adrián lo notó, miró detrás de ella y su colita resaltaba con esa falda tableada que Dazumi traía puesta, se pegó junto a ella, Dazumi lo notó mientras seguía viendo los posters y se alejó un poco. Adrián se volvió a pegar y Dazumi volvió a alejarse, hasta que

– Dazumi ¿te gustaría que te lo regale?

– ¿Enserio?

– Si, pero cual te gustaría

– Mmm.. ese mi favorito

Adrián bajo su mano y sutilmente tocó el muslo de Dazumi, ella se percató y tímidamente se volvió a alejar, volteó asustada y lo miró

– ¿Qué pasa?

– Es que porque, te me pegaste y …

– Si ,me pegué

Ella se queda muda y avergonzada …

– me avergüenzo – dice

– ¿Qué pasa pequeña, estas un poco tímida, acaso no te gusta el poster?

– Si esta bonito pero..

Adrián bajó su mano y la colocó en la colita de Dazumi ,ella lo miró se rehusó un poco y se apartó, se quedó quieta, se puso roja, tímida, la piel se le erizó, Adrián volvió a ponerle la mano sobre el muslo, ella solo acentuó a sonrojarse y entrelazar sus dedos

Tenía miedo pero a la vez no se que me pasaba, era raro para mi ,es mi jefe y esto esto… no, ¿ por qué mis piernas no reaccionan?, solo vine por el trabajo y ahora me encuentro así, en esta situación, ¡que estoy haciendo!, pero pero … (tartamudea en su mente) esa sensación que sentí al depilarme, me estremeció un poco y ahora estoy así aquí, ¿mi primer día de trabajo y esto?, lo necesito pero no…

Adrián comenzó a tocarme pero muy tímido, parecía que yo le daba miedo, era delicado, solo rozaba sus dedos por mi muslo hasta que llegó a mi pierna, sentí una suave erección de piel, sus dedos me recorren delicadamente hasta que me di cuenta que ella se encontraban debajo de mi falda sobre el borde de mi ropa interior me abrazó con una mano, me quede quieta, solo acentúe un suave gemido, no sabía que estaba haciendo, ni porqué me sentí así, pero sentí esa sensación, me gustaba lo que estaba pasando. .

– Detente por favor

– No

– Por favor, yo solo quiero trabajar

– ¿Y si es así, porque no corres?

– Es que…

– vamos corre

Ella se quedó pensando sin palabra alguna…

– Ya vez, no corres porque te gusta lo que sucede, venir así hoy , es como preparar una carnada para los lobos y yo soy un lobo.

– Es que …

– No te despediré si eso piensas, tu imagen tan atractiva no se encuentra en cualquier lado, si quieres irte, solo hazlo.

Ella se quedó quieta pero no corrió, se inmovilizó y dejó que él la siguiera agarrando

Sus manos seguían sobre mi, sentía como poco a poco la metía debajo de mi ropa interior, hasta que me tocó, sentí sus dedos sobre mi clítoris sentí como suavemente ya cubría mi entrepierna, me sentí húmeda, estaba siendo tocada por mi jefe que recién conocía, ¿quizás tendría sexo él?.

Sus dedos me presionaban, mi cuerpo se calentó demasiado, mis cachetes estaban muy rojos, el seguía, con una sola mano desabrochó mi blusa y me cogió de mis senos, él no tuvo problema, a pesar de que son pequeños estaban muy duros, mi pezón rosado estaba sensible y el solo acentuó – son pequeños, pero bonitos y duritos-

Delicadamente comenzó a introducirme un dedo, acentúe un pequeño gemido, luego introdujo dos y comencé a gemir más, me empezó a masturbar muy rápido mientras me tenía delante suyo, gemía , no sabía que hacer, me gustaba, sentí una explosión de deseo, esa sensación de roce que sentí en mi bañera, pero sabía que era un error, era mi jefe, y yo no sabía qué hacer, estaba en su habitación con sus dedos dentro de mí y yo tímidamente con mis gemidos, me dejaba tocar, y a pesar de todo , me gustaba.

Si te gustó esta historia, te invito a dejar tu comentario y compartirla, de esta manera apoyas a que pueda crear más capítulos, que tengas un lindo día, te envío un abrazo lunar y una carita feliz 🙂 .

 

Luna

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No Responses

  1. que grandes relatos bellos, pero quiero saber que va a pasar, no me dejes con la intriga, sigue asi y aunque no te consideres escritor son muy bellos cada relato que nos tienes preparados que tengas exito

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