Mi niña en Europa

Una vida con Summer | Capítulo 7 | Parte 1

Ella ama la moda, los vestidos, le gusta estar siempre arreglada, es mi señorita pinky, la niña de los vestidos de oro. Me gusta acompañar a Summer ir de compras, es más compartíamos gustos, me jalaba para ver ciertas cosas por ahí, desde zapatos, pantalones, vestidos, trajes, etc. ¡El mundo de la moda para las chicas es tan inmenso! Pedía mi opinión de vez en cuando , hasta le ayudaba a escoger ciertos vestidos, me gustaba engreírla y le regalaba uno cuando se ponía ciertamente engreída, amaba eso de ella, pero ese afán por la moda, ese afán por los vestidos, por tratar de siempre estar diferente era una de las cosas que más me atraía de ella. Sé que le gustaba el estilo vintage un estilo yo también amo, desde hace mucho comencé a tener una loca idea, si una muy loca idea. Cuando llegaba a casa imaginaba a Summer en Europa, uno de los continentes donde anhelo visitar, me la imaginaba con un gran y lindo vestido una flor hermosa en su cabello y ella caminando reluciente por las calles de parís, Italia, Venecia, roma, riendo por las navíos de Venecia y dibujando nuestros rostros debajo de la torre Eiffel, no sé por qué tenía ese afán de imaginármela ahí, a veces me sentía un poco triste porque quería vivir ese momento con ella, lamentablemente, era casi imposible hacerlo, aun siendo buenos amigos, y estando laborando, no podía cubrir ese viaje a menos que estemos casados y gastase mis ahorros provisionales (es un sueño que guardo para ese momento), cosa imposible en ese momento. Comencé a pensar ,a idear, a razonar y poner parte de mil ideas día a día, a veces me emocionaba con solo imaginarla, imaginarnos, era muy emocionante, era como cumplir un sueño mío y sé que ella estaría encantada, no podía imaginarme me negara llevarla si es que tuviera todo bajo control.

Fueron pasando los días, y pensé en qué, ¿en qué momento si es que se diera le podía dar tal regalo?, imagine fechas, saqué presupuestos, centre toda mi atención en algo arriesgado para mí, porque no sabía si en ese momento aún seríamos amigos, una jugada de doble filo.
Ideé que para la fecha de su cumpleaños era el mejor momento para hacerle llegar mi sorpresa, y puse en marcha mi plan, poco a poco día tras día, cuando peleábamos, solo trataba de ignorar y tomar mis ideas, trataba de no pensar en nada, a pesar de sus palabras, si, es muy pesimista y a veces le hacía referencias de cosas como viajes o Europa cosas así, aún creía en que mi regalo la alegraría. Soy de las personas que valora cada pequeño detalle, que no importa el costo o el objeto material, pero cuando una idea se me mete a la cabeza es muy difícil que la deje ir.
Busqué vuelos, busqué y busqué fechas próximas, tenía que tener todo planificado, a escondidas consulté con su trabajo no fue tan difícil convencer a su jefe para cubrir las posibles fechas que ella podía faltar, el reto más complejo fue convencer a sus padres, su madre más que todo, no fue sencillo insistir varios días con argumentos sólidos, prometiendo, asegurando, demostrando seguridad, mostrándoles fechas de ida, de regreso, hospedaje, confiabilidad, comida, responsabilidad,  día tras día, demoré exactamente 8 días en que  estuvieran de acuerdo y contar con su permiso.
A partir de eso, podía respirar tranquilo, seguí buscando vuelos tours que pudieran cubrir una gran estadía, sabía que si los compraba con anticipación podíamos estar más días por allá, cogí tarjeta y seleccioné 1 paquete, con visita a los destinos más resaltantes. ¡Gracias por adquirir su paquete! Fue el mensaje que me robó una alegría con lágrimas internas.
Tal vez Summer no podía ver mi amor, pero al menos quería demostrarle que estaba dispuesto a mucho por ella, y que hice lo imposible para poder darle un regalo tan especial que solo tenía pensarlo hacerlo con la persona con quién este formalmente.
El día llegó, su cumpleaños, a las 6 de la mañana llamé a su mamá, le dije que estaba abajo, le entregué un sobre relativamente grande, dentro del primer sobre había otro sobre y dentro de ese sobre otro, y así sucesivamente, cada sobre tenía un mensaje, eran en total 20 sobres , pero el número 20 tenía dentro los pasajes para el tour. Le pedí a su mamá que le dijera una vez que viera el contenido que ya tenía el permiso previo y que yo me había encargado de todo para que estuviera libre los días de viaje.
Su mamá salió y me pidió subir,  no podía imaginar la reacción de Summer, me había esforzado durante muchos meses en poder realizarlo en secreto, solo llegué la vi y la abracé, era su cumpleaños pero yo no sé porque yo estaba lagrimeando.
Los días siguientes solo nos encargamos de comprar lo necesario para el viaje, aunque creo que tenía que pagar costo extra de equipaje, Summer, conociéndola, era capaz de empacar todo su closet, pasamos listado “ropa ,lista”  “bolsa de viaje, lista” “cosas, y más cosas listas”
El día esperado llegó, nuestro vuelo salía a las 02:30 de la madrugada, una vez en el aeropuerto se despidió de sus padres, pasamos migración, luego el scanner, y llegamos a la puerta de embarque, AirEuropa nos esperaba para abordar rumbo a nuestro viaje en el vuelo Eu-0904.
Nos sentamos en nuestros asientos respectivos la mire y lo único que le dije fue lo siguiente “Solo quiero que te diviertas, valora, y no olvides este esfuerzo que hice por nosotros, por la amistad y el amor que sabes que te tengo, a pesar de las cosas que han pasado pudimos poner de nuestra parte, luché por esto, ahora solo disfrútalo, tal vez yo no sea el chico de tu vida pero soy el chico más loco para sorprenderte que vas a poder conocer, me esfuerzo por eso. Te quiero” solo esperaba verla sonreír, y ver su alocada emoción como siempre, el sentimentalismo me abrumó y no podía creer que lo estaba cumpliendo con ella. Una noche anterior, pedí al cielo que fuera uno de los viajes más especiales que pueda vivir, ella era mi día las 24 horas, la persona que no me dejaba dormir mientras luchaba por cumplir algo que me había propuesto para ella. No fue fácil, pero al fin ya estaba hecho.
El avión empezó a tomar movimiento y despegó desde el aeropuerto rumbo a una nueva historia.

“ A veces los sueños no son siempre una realidad para la persona que uno se lo espera”

 Una vida con Summer

Luna

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