Historias Mis historias Una vida con Summer

Abrazo

Aquella noche él se acercó, la abrazó, pero no cerró los ojos.

-¿Por qué los mantienes abiertos?

-Porque no quiero perderme en la oscuridad, quiero ver el camino por si se va, quiero saber por dónde irá si se pierde , y quiero percibir el rastro por si un día desaparece.

Esa sensación interminable al estar junto a ella, esa tranquilidad mientras se recuesta en mi hombro, esa timidez que me involucra con vergüenza. No puedo parar.

Esa atrevida e inocente percepción, esa cosita interminable de satisfacción, ese deseo de estar ahí, de cargarla y girar junto con ella, de plasmar una sonrisa, de reír. Es interminable. Al acercarme a ella es como miles de relámpagos consecutivos, uno tras otro, pero sin dolor.

Un beso en la frente, es un sello de cariño e inocencia, es un pacto de lealtad y tranquilidad, es un símbolo de “te quiero”, te quiero ver feliz.

“Aquella noche repetí el besarle en la frente sin que ella me lo pidiera, la abracé. Te quiero”

Una vida con Summer

 

 

0 Comments Add New Comment

  1. Anónimo says:

    Tus escritos me parecen maravillosos,la forma en la que uno se envuelve en tus historias es algo que le llena a una de emoción y ternura ,espero sigas compartiéndolas y expresarte
    como lo haces …Gracias 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *