Historias

Reflejo en mi ventana

Era el reflejo de una luz parpadeante color violeta que apareció de la nada, suspiré y mire mi ventana, era tu reflejo en la noche que escribía con mi aliento, un “hola” que recibía de aquella luz del móvil en la fría noche de mi habitación.

El cajón seguía disperso de cosas y entre ellos los papeles que un día guardaron parte de una amistad, se iban perdiendo, era la soledad que me acompañaba y me guiaba con un susurro al oído tratando de cubrir a mi corazón para que no escuche ni observe nada de la realidad.

Me pregunté si hoy sería noche mágica, aquella que con recelos no volvía a ver desde hace mucho, tan solo quería cerrar los ojos y olvidar por completo su último recuerdo que poco a poco con el tiempo ya no dejaba rastro.

La escena me hizo recordar la canción de Alex Ubago “Aunque no te pueda ver” y el silencio que se presentaba en mi habitación hacían imaginar tu presencia en las frías lunas de mi ventana, mis pies estaban helados y el calor de mi cuerpo me mantenían sentado para poder seguir escribiendo por segunda vez esta noche.
Miraba el reloj y me daba cuenta que el tiempo seguía corriendo y ya casi no te podía ver; Tristeza , palabra que no escribía hace mucho ,por que me tragaba cada lágrima para cuidarme, es malo hacerlo, lo sabía en mi pensamiento, pero mucho peor sería si dejaba mi corazón abierto hacia ellas.

Aunque no la podía ver, el reflejo de su mirada daban sus últimos pestañeos, tan solo los observaba y mi imaginación hacía el resto, dentro del cajón había una imagen  junto a los otros papeles, era su mirada que aún guardaba, aquella que me conquistó un verano.

Veo a los demás, con sonrisas plasmadas mientras esta noche yo caigo en la profunda tristeza, para luego levantarme, ha pasado más que tiempo me decía en mi mente, han pasado más que horas y más que días para saber que su último recuerdo iba acabándose poco a poco.

Cuando regresé a ver la calle, el reflejo de su mirada en mi ventana ya no estaba, tan solo deje salir un afligido suspiro para terminar la noche y olvidarme que sería su último recuerdo de las noches que ya no existían, y que poco a poco se iban borrando de mis sueños.

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