Historias

Un fragmento , pero tierno en si …

– Trago saliva. era el momento de decírselo.

– Durante mucho tiempo- (tosió un poco)- me he conformado con hablar en voz alta y escribir-(carraspeo y tomo aire)-.Te escribo sobre todo a ti…tengo un blog  en el que te he dedicado muchas horas.
Durante días, años he sentido ese vacío en mi vida. Por eso estoy aquí cansado de sentirlo, y de sentirme atado a la soledad-( la chica parecía asombrada por ese tono de voz suave y sincero y él se sentía desesperado como nunca, desesperado por ser hombre)- .
-Desde que supe que existías-(continuó con más aplomo)- y aun antes empecé a creer que a tí te iba a encontrar a la persona capaz de entenderme, a la persona que algún día debe llenar el enorme hueco que hay en mí.
– (Se detuvo. Era la primera vez que hablaba de esa forma, y quizá solo hubiese podido hacerlo frente a ella. Sin embargo a pesar de su esfuerzo para mantener la postura, una poderosa melancolía se había apoderado de él. No quería que ella se diera cuenta de eso, así que inhaló y exhaló para atenuar la emoción que lo dominaba.)
– Jamás he querido molestarte, pero esta vez he venido a decirte lo que siento por ti, lo que he sentido siempre, aunque no sirva de nada, y aunque no lo creas, pero es cierto…- (y lo dijo despacio, con claridad)- Te quiero.
– El rostro de la chica pareció tomarse tenso, asombrado, y un ligero rubor revelo su turbación- , posiblemente cuando te conozca mejor me dé cuenta que me equivoqué. Nada me dolería más, pero, por lo pronto esto que siento es lo más importante.
– La chica estaba callada observándolo, y su mirada traslucía que se sentía halagada, conmovida, asombrada.
 -Siempre te creí un muchacho tímido y torpe para expresarse. Que equivocada estaba-suspiró- Lo que acabas de decir es muy lindo.
-pero ilógico.
– Si ¡Absolutamente!
– Rieron.
– No voy a preguntarte, hoy, que sientes tú por mí, porque no puedo suponer la respuesta. Eres demasiado racional. Sin embargo quiero pedirte que aceptes mi amistad. Siempre pase lo que pase y ante cualquier situación, antes que nada soy tu amigo.
 -Puedes esperar lo mismo de mí.
«Mientras volvía a leer “Los Ojos de mi princesa” de Carlos Cuauhtemoc  , este fragmento me encantó , por un momento me robo una sonrisa y una ternura, me gusto mucho , y lo comparto,  con algunas similitudes , reacciones que quizás en algún momento me imagine o pude vivir, simplemente me encanto…»

¿Te llamas google?,- no, ¿por que? ,-por que en tí encuentro todo lo que quiero 😀

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